domingo, 5 de febrero de 2012

De niña caminaba descalza sobre sombras heladas... miraba a mi alrededor y no podía reconocer ningún paisaje....ningún rostro.... ninguna voz....
Solía llorar en silencio pues temía que el aire gélido me congelara las lágrimas y éstas dañaran mis frágiles ojos... llenos de misterios y ternuras por descubrir.
A lo lejos las luces me llamaban... me decían:- ven pequeña, déjate llevar-
Pero sentía miedo y los latidos de mi corazón me provocaban tal dolor que sólo podía dar media vuelta y correr...correr... correr.. alejándome de las luces que tan amorosamente me llamaban....
Ahí comenzó todo... 

ALMA

3 comentarios:

  1. Hoy ya has recorrido un gran camino ...., has tenido momentos de dolor y felicidad ... ya has podido reconocer en él algún rostro conocido y cercano .... espero que pronto aparezca otro que te colme de felicidad......

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. como siempre... atento a mi dolor y a mi felicidad... gracias amigo mío.. te quiero....

      Eliminar
  2. Tal y como lo describes es como si lo pudiera ver... Y pienso que fue aquí donde vivíeron mis abuelos y mis lejanos primos japoneses, en este edificio de hormigón del que mi infancia solo me ofrece algunos fogonazos...

    ResponderEliminar